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si lo arreglamos, vamos a hacerlo bien

Publicado por - 02/10/2016

PlanoEl patrimonio arquitectónico es el legado de nuestro pasado. Nuestro deber está en su mantenimiento y conservación, bien utilizando nuevos lenguajes integradores, bien optando por el mantenimiento de su originalidad. En ambos casos, ha de hacerse con respeto a nuestra base cultural. Marcar unas pautas de cómo realizar una  acertada rehabilitación es complejo.

A la hora de rehabilitar un edificio existen maneras muy diferentes de actuar y abordar el proyecto y que marcarán el resultado final. Personalmente creo en una arquitectura que armonice con su entorno pero que pueda incorporar la innovación con la introducción de nuevos lenguajes, técnicas y  materiales. Se puede utilizar la piedra, la madera, el metal y el vidrio de modo que el resultado final sea integrador pero con una clara vocación actual, moderna y respetuosa.  Son muchos los ejemplos de excelentes rehabilitaciones donde se hace una nueva interpretación del lenguaje arquitectónico tradicional, bajo las atentas premisas de la innovación, la sostenibilidad y la integración.

Cualquier edificio con un bajo rendimiento en términos de consumo de energía, condiciones de confort o impacto ambiental, es susceptible de rehabilitación. Los beneficios para los propietarios y los residentes de una reevaluación meticulosa del proyecto y funcionamiento del edificio pueden tener un gran alcance: confort, salud, eficacia, disfrute, calidad estética, prestigio y valor, junto con costes más bajos de mantenimiento y mayor seguridad ante las fluctuaciones del precio de la energía. Algunos de estos beneficios son difíciles de calcular, pero, aún así, resultan obvios para los clientes. Las posibilidades de mejorar el edificio desde el punto de vista arquitectónico son considerables, y pueden incluir la reorganización de la distribución espacial y funcional del edificio o la incorporación de edificios o espacios adyacentes.

Cuatro aspectos serían los principales a estudiar en una obra de rehabilitación:

1. GESTIÓN DE LOS RESIDUOS Y SU REUTILIZACIÓN EN LA MEDIDA DE LO POSIBLE.

2. UTILIZACIÓN DE MATERIALES SOSTENIBLES EN LA OBRA.

3. ESTUDIO DE LA EFICIENCIA ENERGÉTICA DEL EDIFICIO REHABILITADO.

4. POSIBILIDAD DE IMPLANTACIÓN DE SISTEMAS DE RECICLAJE DE AGUA.

En primer lugar, debe realizarse un estudio de los posibles defectos del edificio (como puentes térmicos o condensación) para conocer su rendimiento y tener una base, o referencia, a partir de la que proyectar. Sería conveniente analizar el rendimiento térmico del cerramiento existente respecto a pérdidas o ganancias de calor no deseadas a través de muros, ventanas y puertas, sobre todo, en la planta baja y la cubierta. Debería prestarse especial atención a los puentes térmicos en la eficacia del aislamiento, sobre todo en balcones y encuentros entre forjado y fachada, donde puede ser deficiente; también a las pérdidas de energía debidas a infiltraciones no deseadas de aire frío en invierno (o aire caliente en verano).

A continuación, es necesario estudiar las condiciones climáticas positivas o negativas que se producen en torno al edificio. Al igual que en una obra nueva, es preciso tener en cuenta aspectos como la radiación solar, la temperatura, la pluviometría, la intensidad y la dirección del viento, la topografía, la vegetación, los edificios colindantes y la naturaleza de las actividades locales, para poder interpretar todos estos datos en términos de condiciones y oportunidades medioambientales. Los espacios entre los edificios pueden aprovecharse, por ejemplo, a través de elementos paisajísticos que optimicen las condiciones microclimáticas y favorezcan el ahorro energético y el confort, o mediante estructuras que enlacen los edificios y creen espacios cubiertos adicionales. Algunos ejemplos de posibles intervenciones incluyen la modificación del perímetro del solar, la plantación de árboles y otros tipos de vegetación para proporcionar abrigo o sombra, y el cambio de las características reflectantes de las superficies exteriores para incrementar los niveles de luz natural en el interior.

Y una vez realizados todos los estudios preliminares, se analizarán los sistemas y elementos a utilizar en el proyecto, según las condiciones de cada proyecto:

  • Es posible que los muros del edificio original ya contaran con materiales aislantes y que todavía resulten eficaces, aunque algunos tipos de aislantes se deterioran con el paso del tiempo. Con todo, podría ser recomendable instalar aislamiento adicional para mejorar el confort y reducir el consumo de energía. En los edificios de varias plantas, esto normalmente significa decidir entre un sistema de aislamiento interior o uno exterior, según la dificultad de su colocación.

  • Las pérdidas de calor a través de las cubiertas son considerables debido a que su superficie es relativamente grande. Puede añadírsele aislamiento, que suele ser un proceso sencillo y con un periodo de amortización corto. Debe prevenirse la condensación mediante el uso adecuado de barreras de vapor y ventilación.

  • El coste de colocar aislamiento bajo la solera de hormigón existente es difícil de justificar, a menos que sea necesario reemplazarlo por otros motivos (humedad, deterioro o capacidad de carga inadecuada, por ejemplo). En algunos casos, las pérdidas de calor pueden reducirse garantizando un drenaje eficaz en torno al perímetro del edificio y añadiendo aislamiento adicional por debajo del nivel del suelo. Otra alternativa consiste en colocar el aislamiento por encima de la solera existente y cubrirlo con una capa niveladora o un sistema patentado de revestimiento de suelos.

    Varios documentos técnicos sobre rehabilitación de la envolvente térmica (IDAE)

  • En los climas fríos, es necesario tener en cuenta las pérdidas de calor por transmisión a través de las superficies acristaladas, de los puentes térmicos en la carpintería y de la ventilación no deseada en las juntas. Las mejoras en estas zonas no solo reducirán las pérdidas de calor del edificio, sino que eliminarán las corrientes de aire y el “factor de enfriamiento” de los vidrios fríos, reduciendo así la temperatura ambiente necesaria para el confort. Cuantas más capas haya entre las hojas de vidrio, más se reducirá la transmisión térmica a través de la ventana. Suele ser posible instalar ventanas secundarias en la carpintería existente con solo realizar pequeñas adaptaciones. Las persianas o contraventanas aisladas sustituyen un método barato de reducir las pérdidas de calor por la noche.

  • Al igual que en una obra nueva, la selección cuidadosa y razonada de los materiales y componentes del edificio puede mejorar las condiciones ambientales interiores y producir un efecto acumulativo importante sobre la salud del medio ambiente.

  • En cualquier proyecto sostenible de readecuación existen dos tareas fundamentales relacionadas con las instalaciones. En primer lugar, reducir la demanda; en segundo lugar, asegurarse de que cuando se necesiten recursos adicionales se suministren y utilicen de forma eficiente. Cuando sea necesario instalar sistemas mecánicos de calefacción o refrigeración, la energía necesaria debería provenir de fuentes renovables. El uso de sistemas de aire acondicionado debería evitarse siempre que sea posible.

  • La mejora de los sistemas de control puede tener un impacto considerable sobre el consumo de energía y, a veces, constituye una solución aislada válida. Las válvulas termostáticas para radiadores ahorran un 10% más que los controles manuales. El uso de contadores individuales en los edificios de apartamentos reduce el consumo un 15%. Un sistema de control y seguimiento proporcionará a los usuarios la información necesaria para gestionar su propio consumo. Normalmente, cuanto más eficiente sea el sistema de control, más alto será el coste de inversión.

Finalmente, es igualmente importante, cuando la obra se entregue, que los gestores y los ocupantes del edificio reciban una explicación breve y fácil de entender sobre cómo utilizar los sistemas térmicos, de iluminación y de control de la forma más eficaz. Asimismo, deberían estar informados sobre lo que deben hacer para que el edificio funcione y las posibles consecuencias de no utilizar o mantener adecuadamente el edificio y sus sistemas de energía. Una gestión eficaz y continuada es fundamental.

Dos interesantes documentos de la web RENOVARTE.ES, iniciativa de ETRES CONSULTORES, que tiene como objetivo extender el conocimiento en materia de rehabilitación energética de edificios:

Guía Práctica de Rehabilitación Energética de Edificios Guía Técnica de Rehabilitación de Edificios (aislamiento térmico)

Fuente:   Un Vitruvio Ecológico. Principios y práctica del proyecto arquitectónico sostenible.


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2 Responses to si lo arreglamos, vamos a hacerlo bien

  1. ITE Red

    Buen Blog en general no lo conocia, me llamo la atencion este post.

    Saludos

  2. josemrsilva

    Muchas gracias.
    La verdad que no lo promociono mucho. Comencé el blog como un reto personal y poco a poco le he ido dando contenido.
    Por cierto, tengo que reactivarlo tras el verano…

    Saludos!!

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