browser icon
You are using an insecure version of your web browser. Please update your browser!
Using an outdated browser makes your computer unsafe. For a safer, faster, more enjoyable user experience, please update your browser today or try a newer browser.
«
»

biomasa: la energía de toda la vida

Publicado por - 15/01/2015

BiomasaTradicionalmente el hombre ha usado leña para calentar su hogar, cocinar alimentos o iluminarse. La madera y otros restos orgánicos permitieron satisfacer la casi totalidad de la demanda energética mundial hasta su sustitución paulatina por el carbón durante la Revolución Industrial. Pero el incremento del consumo energético y la subida del precio de los combustibles fósiles como consecuencia de su escasez y probable agotamiento y la inestabilidad de las zonas productoras han dejado atrás los años de energía barata y accesible, trayendo a la biomasa de vuelta a la palestra energética.

Su explotación sostenible ofrece una magnífica oportunidad para avanzar hacia un nuevo modelo energético más limpio, respetuoso con el entorno y menos dependiente del exterior. La correcta gestión de este recurso a nivel regional favorece el desarrollo económico y social en áreas rurales, permite dar destino y valorizar restos y residuos orgánicos, facilita el mantenimiento de ecosistemas forestales y reduce el riesgo de incendios. Además, la biomasa se integra fácilmente con otras tecnologías renovables como la solar o la eólica.

Las posibilidades son diversas: estufas de biomasa en colegios públicos, bibliotecas o consistorios, calderas para la climatización de piscinas, valorización energética de restos de poda municipal y otros residuos orgánicos, sistemas de calefacción con biomasa en viviendas de promoción pública, etc.


Definición

La biomasa se define como la fracción biodegradable de los productos, residuos de origen biológico de la agricultura (incluidas sustancias de origen vegeta y animal), silvicultura e industrias relacionadas, incluida la pesca y la acuicultura, también la fracción biodegradable de los residuos industriales y municipales. Es por tanto un término amplio que hace referencia a un gran grupo de materiales como residuos de aprovechamientos forestales, y cultivos agrícolas, restos de podas de jardines, residuos de industrias agroforestales, cultivos con fines energéticos, residuos de origen animal o humano, etc.

La Asociación Española de Normalización y Certificación (AENOR), utiliza la definición de la Especificación Técnica Europea CEN/TS 14588 para catalogar la “biomasa” como “todo material de origen biológico excluyendo aquellos que han sido englobados en formaciones geológicas sufriendo un proceso de mineralización”. Entre estos últimos estarían el carbón, el petróleo y el gas, cuya formación y composición hace miles de años no es comparable con lo que llamamos “el balance neutro de la biomasa” en las emisiones de dióxido de carbono (CO2). La combustión de biomasa no contribuye al aumento del efecto invernadero porque el carbono que se libera forma parte de la atmósfera actual (es el que absorben y liberan continuamente las plantas durante su crecimiento) y no del subsuelo, capturado en épocas remotas, precisamente como el gas o el petróleo.

Realmente, la energía que contiene la biomasa es energía solar almacenada a través de la fotosíntesis, proceso por el cual algunos organismos vivos, como las plantas, utilizan la energía solar para convertir los compuestos inorgánicos que asimilan (como el CO2) en compuestos orgánicos.

Tipos según su procedencia

– Residuos agroforestales. Originados en explotaciones agrarias, comprenden las partes de los cultivos no consumibles o comercializables tales como paja del cereal, tallos de girasol, cañotes de maíz, podas de cultivos leñosos como vid, olivo o frutales, etc. En el ámbito forestal, las operaciones de mantenimiento y aprovechamiento en explotaciones silvícolas dan lugar a restos de cortezas, ramas y hojas que quedan sobre el terreno en forma de residuos. También las labores de mantenimiento y limpias de zonas forestales para evitar la propagación de incendios y plagas, o aumentar el rendimiento generan restos susceptibles de aprovechamiento energético. Se incluye también en este grupo a los restos orgánicos susceptibles de valorización energética resultantes de la explotación ganadera tales como estiércoles, purines, subproductos animales no destinados a consumo humano, etc.

– Cultivos energéticos. Son cultivos específicos no alimentarios cuyos productos son destinados de forma exclusiva a la producción de biocombustibles o biomasa para la generación de energía térmica y eléctrica. Incluye especies agrícolas herbáceas (cardo, sorgo o la colza, jatropha, etc.) o leñosas (como el chopo, la paulownia o el eucalipto).

– Residuos industriales. Existen también restos valorizables procedentes de la actividad industrial, como por ejemplo residuos y deshechos orgánicos biodegradables de la industria agroalimentaria (industria vitivinícola, cárnica, láctea, etc.), restos y subproductos de la industria de la madera, etc.

– Residuos urbanos. Son restos biodegradables procedentes de la actividad humana en núcleos urbanos e incluyen la fracción orgánica de los residuos sólidos municipales (RSU), restos de poda municipal, lodos de depuradora, etc.


Beneficios de la Biomasa 

El uso energético sostenible de biomasa supone una oportunidad extraordinaria de avanzar hacia los objetivos marcados en las políticas energéticas y climáticas gracias a la reducción de emisiones de efecto invernadero y la mayor diversificación del suministro energético. El balance de emisiones de CO2 de la biomasa es neutro, es decir, el CO2 que se genera en la combustión de biomasa es similar a la cantidad de este gas incorporada previamente por la vegetación durante su crecimiento, de ahí que su uso con fines energéticos no suponga un incremento neto de gases de efecto invernadero a la atmósfera.

La biomasa presenta además otras ventajas como son:

– Potencia el desarrollo económico y social en ámbitos rurales, impulsando la creación de empleo y la modernización y consolidación de empresas en el sector agroforestal.

– Permite dar destino y valorizar restos y residuos orgánicos, favoreciendo la gestión de ecosistemas forestales y reduciendo el riesgo de incendios.

– Es además un recurso gestionable y con menor dependencia climática que el resto de las renovables, convirtiéndose en un buen complemento para otras tecnologías como la solar o la eólica.


Aplicaciones

1. USOS TÉRMICOS: CALEFACCIÓN Y AGUA CALIENTE NECESARIA

Al igual que otros combustibles fósiles, la biomasa puede alimentar un sistema de climatización (calor y frío), constituyendo el uso de biomasa en calefacciones domésticas, así como en calefacciones centralizadas de edificios o en redes de calefacción centralizada una alternativa al consumo de gas o gasóleo.

En el mercado existen una amplia gama de calderas con distintas potencias, cada una diseñada específicamente para un uso. Así, existen calderas y estufas individuales de escasa potencia que permiten su conexión con un sistema de radiadores o de suelo radiante para la calefacción de viviendas individuales. Las calderas diseñadas para bloques de viviendas o edificios de mayor tamaño son equiparables a las convencionales de gasóleo o gas. Estos equipos también pueden adaptarse para la producción de agua caliente sanitaria. Existen además redes de climatización, bastante extendidas en países europeos, que proporcionan calor y agua caliente a urbanizaciones, edificios públicos, centros deportivos, e incluso industrias. Estas instalaciones requieren de calderas y silos de almacenamiento de gran tamaño.

La caldera puede conectarse a un sistema de refrigeración por absorción consiguiendo así un sistema de climatización con biomasa. El empleo del sistema de absorción, como alternativa a grupos enfriadores accionados por electricidad, aumenta el número de horas anuales de uso de la caldera, mejorando su rentabilidad.

Un sistema de climatización con biomasa consta de los siguientes equipos o sistemas principales:

– Almacén de combustible (silo o tolva).
– Sistema de alimentación (tornillo sin fin, neumático o gravedad).
– Caldera (cámara de combustión, zona de intercambio, cenicero y caja de humos).
– Chimenea.
– Sistema de distribución del calor.
– Sistema de regulación y control.

Estos sistemas pueden funcionar con pellets, astilla de madera o hueso de aceituna. Por lo general, incorporan sistemas automáticos de encendido y regulación que facilitan las operaciones de manejo y mantenimiento de las instalaciones. Además, no generan olores, ni escapes peligrosos. Poseen una larga vida útil, son silenciosas y su rendimiento energético alcanza el 85-90%.

De la misma manera que ocurre con sistemas de calefacción por gasoil, existen empresas suministradoras dedicadas al transporte y distribución a domicilio del combustible. El combustible se transporta normalmente en camiones cisterna que lo descargan en el silo, ofreciendo al usuario un servicio cómodo, ágil y puntual.


2. PRODUCCIÓN DE ELECTRICIDAD Y COGENERACIÓN

La biomasa también puede ser utilizada para la generación de electricidad. Los equipos empleados en estos casos son más complejos siendo necesarias centrales térmicas específicas con calderas de gran capacidad, de ahí que la mayor parte de estas instalaciones estén ubicadas en industrias que tiene asegurado el combustible con su propia producción.

Los sistemas de cogeneración permiten la producción eléctrica a la vez que se produce el aprovechamiento del calor residual generado en forma de energía térmica útil, obteniendo de esta forma una eficiencia global muy superior al de una central eléctrica convencional.

Este tipo de sistemas es normalmente empleado en industrias agrícolas y forestales en las que se utilizan los residuos procedentes de la actividad industrial para generar calor, que es aprovechado en determinados procesos, y energía eléctrica que se vierte a la red. Existen también plantas de menor tamaño que permiten este tipo de aplicaciones a pequeña escala adecuadas para cubrir las necesidades de instalaciones del sector terciario como edificios de oficinas, hospitales, hoteles, etc.


Normativa Referente a Biocombustibles

El marco regulatorio de la Biomasa está compuesto por diversas leyes de las que deberíamos destacar el R.D. 661/2007, que regula la producción de energía eléctrica en régimen especial, y la Ley 43/2003 de Montes, que garantiza la conservación y protección de los montes españoles.

Desde el año 2006 el IDAE está modificando la normativa relativa a las instalaciones térmicas en la edificación y a la calificación energética de viviendas introduciendo las estipulaciones necesarias para la correcta ejecución, evaluación y registro en los órganos competentes de las instalaciones de biomasa en edificios. Entre estos trabajos destacan la inclusión de las instalaciones de biomasa en el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE), la elaboración de documentos técnicos para la ejecución de instalaciones de biomasa o la inclusión de estas instalaciones en los programas de calificación energética de viviendas.

Durante 2009, el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM) ha finalizado el desarrollo en el seno del Comité Forestal Nacional de la “Estrategia Española para el desarrollo del uso energético de la biomasa forestal residual”.

Adicionalmente a las leyes de carácter nacional, existen legislaciones específicas a nivel regional que han de observarse en cada Comunidad Autónoma.

Y otras leyes:


Fuentes:
Guía Técnica de Instalaciones de Biomasa Térmica en Edificios – IDAE
Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE)
Biomasa en el ámbito municipal: Guía de Buenas Prácticas
Agencia Provincial de la Energía de Cádiz (APEC)
NOTA: algunos extractos de este post son textos transcritos de las webs de referencia.

Lecturas y webs interesantes:
Biocombustibles y uso energético de la biomasa: un análisis crítico. Óscar Carpintero
Manuales de Energías Renovables: Energía de la Biomasa. IDAE
Asociación Española de Valorización Energética de la Biomasa (AVEBIOM)

Algunas empresas suministradoras:
SOLICLIMA
DINAK – Guía Biomasa
NUMAN. Conceptos y Desarrollos en Biomasa
DOMUSA
BIOMASOL
CALORYFRIO.COM
Otras (asociadas AVEBIOM)



«
»

2 Responses to biomasa: la energía de toda la vida

  1. Calderas Vapor

    Si bien antes se usaba la leña para calentar los hogares, ya los tiempos han cambiado y hoy en día la caldera de biomasa es muy tenida en cuenta para cumplir la función de calefacción debido a que es económica, ayuda al medio ambiente y puede generar más energía que las calderas tradicionales.

  2. josemrsilva

    Gracias por vuestro comentario!

    Efectivamente, la caldera de biomasa es una evolución del sistema más antiguo que ha utilizado el ser humano para calentar su hogar y sus edificios, pero utilizando los avances tecnológicos
    de los que disponemos hoy en día.

    Un sistema económico y que ayuda al desarrollo de empresas en zonas rurales, además de ecológico y dando uso a residuos, hecho siempre positivo para el medio ambiente.

    Saludos,
    JOSE MANUEL

Deja un comentario