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agua (… y 3): aprovechando la lluvia

Publicado por - 14/01/2014

El agua de lluvia es un recurso que históricamente en nuestro país ha desempeñado un papel muy importante hasta el siglo XIX. Existen indicios sobre la recogida de aguas pluviales que remontan a más de 3000 años a.C. En muchos casos, la recogida de estas aguas se realizaba en cisternas con el objetivo de suministrar agua potable. Cuando a principios del siglo XX las canalizaciones de agua empezaron a irrumpir de forma masiva en ciudades, pueblos y villas, el agua de lluvia pasó a un segundo plano más simbólico y reservado casi exclusivamente a situaciones muy especiales.

Aproximadamente, desde el inicio de los años 80, el aprovechamiento de las aguas pluviales experimenta un desarrollo tecnológico significante y un aumento de interés por parte de los consumidores y la administración pública. Los principales motivos de interés en el aprovechamiento de las aguas pluviales son motivos económicos y la gestión de los sistemas de saneamiento.

Actualmente hay muchos países a nivel europeo y mundial que disponen de normativas y legislación propia con respecto a la recogida y el aprovechamiento de las aguas pluviales. En el norte de Europa, a pesar de disponer de modernos sistemas de canalización y potabilización de agua, ha vuelto a cobrar importancia en los últimos años la recogida de agua de lluvia. Todo ello a pesar de la escasa tradición de estos países respecto al nuestro. La paulatina desertización de España está empezando a provocar una mayor demanda de sistemas de recogida de aguas pluviales en nuestro país. El incremento de esta demanda está creciendo de forma exponencial volviendo a recuperar la costumbre de aprovechar las aguas pluviales.

Desde hace algunos años, también en España comienzan a haber requisitos legales a nivel local (ordenanzas municipales) relacionados al aprovechamiento de las aguas pluviales. En muchos casos el motivo principal es el ahorro de agua potable. Hasta el día de hoy en muchos países del mundo, y sobre todo en ámbitos rurales, se practica la recogida del agua de lluvia y en algunos casos ésta es la única fuente de agua potable.

El agua de lluvia presenta una serie de características ventajosas: a) Por una parte es un agua extremadamente limpia en comparación con las otras fuentes de agua dulce disponibles; b) Por otra parte es un recurso esencialmente gratuito e independiente totalmente de las compañías suministradoras habituales; c) Precisa de una infraestructura bastante sencilla para su captación, almacenamiento y distribución;  y d) la calidad del agua apta para el consumo humano no es necesaria para algunos usos caseros, como la lavadora, el lavavajillas, la limpieza de la casa, la cisterna y riego en general. En estos casos el agua de lluvia puede reemplazar al agua potable y además al ser más blanda que la del grifo nos proporciona un ahorro considerable en detergentes.

Asimismo, a nivel particular, con un sistema sencillo y de bajo mantenimiento, se dispone de un agua de buena calidad en cantidades significantes. El agua pluvial puede sustituir el uso de agua potable en muchas aplicaciones domésticas de forma segura y económica. Esta agua es  muy blanda y resulta en un ahorro de detergentes y tratamientos de agua.
A nivel colectivo, disminuye los impactos físicos en el terreno, como la erosión y los daños en infraestructuras, edificaciones o carreteras, causados por los efectos de grandes precipitaciones.
Mitiga las inundaciones debido a que se captura el agua en el momento de máxima precipitación y se devuelve al medio paulatinamente.

Debe planificarse bien el lugar la instalación de la cisterna y los materiales a emplear. Con el sistema que se describe a continuación se puede recoger agua de lluvia con un aprovechamiento máximo. El equipo básico consta de los siguientes elementos básicos:

1.– La recogida del agua de lluvia se realiza normalmente desde la cubierta, siempre evitando superficies recubiertas con materiales que puedan producir la disolución de sustancias tóxicas (por ejemplo alquitrán), y que según el tipo, así obtendremos un aprovechamiento u otro. Se recoge con el canalón, el cual debiera disponer de rejillas adecuadas para evitar que hojas y demás partículas medianas pasen a las bajantes. De un tejado de 150 m² se pueden recoger aproximadamente 105.000 litros de agua al año.

2.– Un filtro que elimine partículas de mayor tamaño para así evitar que éstas se depositen en el depósito. Debe disponer de tapa de registro para su limpieza periódica y estar conectado a la red de desagüe, como se puede apreciar en la ilustración. En el mercado existen una amplia gama de filtros para cada aplicación. Para la elección del filtro adecuado se recomienda la consulta de empresas especializadas.

3.– Depósito para almacenar el agua ya filtrada. Dependiendo de las condiciones locales de cada instalación,  será de un material u otro. Se puede elegir entre depósitos prefabricados de hormigón, poliéster, polietileno o de metal. Los más grandes son de hormigón, siendo además idóneo que vayan enterrados, para evitar la aparición de algas y bacterias. Existen modelos compactos que ya incorporan el filtro. Los lugares idóneos para instalarlo sería enterrarlo o emplazarlo en el sótano de la casa, evitando así la luz (algas) y la temperatura (bacterias).
En cada caso, los depósitos disponen de una toma de agua, una entrada calmada y un rebosadero que permite la conducción del exceso de agua al sistema de saneamiento o a un sistema de infiltración.

4.– Bomba de impulsión para la distribución del agua por la vivienda, hecha con materiales adecuados para el agua de lluvia, silenciosa y de alta eficiencia.

5.– Sistema de gestión y control. Este aparato es imprescindible cuando tenemos dos tipos de agua. Nos dará información de la reserva de agua de lluvia existente en el depósito y conmutará con el agua de la red cuando sea necesario.
El sistema de reciclado debe tener la capacidad de drenaje de las aguas sobrantes, así como de su limpieza. Algunas instalaciones además llevan incorporado antes del filtro un sistema que permite desechar lo primeros litros en las primeras lluvias de la temporada que se quiera recoger, es lo que se llama “lavado de cubiertas“.
Los equipos modernos funcionan de forma automática y silenciosa y permiten el suministro de agua para los WC, el riego y otros usos que no requieran agua potable.

Tener dos calidades diferentes de agua en nuestra vivienda no significa que se tengan que mezclar, de hecho no es nada recomendable que esto se produzca: rellenar el aljibe con agua potable en las épocas de sequía reduce la vida del mismo y dificulta la adaptación y asentamiento del sistema. Por tanto, no mezclar aguas de diferentes calidades en ninguna parte de nuestra red es lo correcto. Esto hace necesario incluir en la instalación un sistema de control que nos indique en cada momento la cantidad de agua almacenada, y que dé entrada a la de la red general cuando sea necesario.

En caso de así desearse, podría también suministrar agua a un grifo especial para toma de agua de limpieza de suelos o espacios susceptibles de poder aprovechar este agua. Esta decisión implica el doble circuito de desagües y suministro en el interior del edificio, convenientemente señalizado para evitar posibles confusiones. Prácticamente la totalidad de estas instalaciones serían reaprovechables en el hipotético caso de una futura separatividad de aguas suministradas por las compañías potabilizadoras. Este tipo de proyecto es mucho más viable a corto plazo que el suministro de dos redes de agua independientes, al depender casi exclusivamente de la propiedad del edificio y no suponer implicaciones sanitarias más generales.

Por ello está siendo recomendado por muchos municipios y en algunos de ellos reglamentado en sus ordenanzas, como de obligado cumplimiento en algunas nuevas edificaciones. Las primeras ordenanzas en este sentido implican la obligatoriedad en edificios a partir de un cierto número de viviendas u otros parámetros, no concediéndose los preceptivos permisos de obras si en el proyecto no se incluye el sistema de reutilización de aguas. En un futuro muy próximo, dada la escasez de agua, y la mayor demanda de la misma, esta práctica se extenderá rápidamente a una gran parte de municipios.

Dentro del marco de la reutilización de agua en España, se prevé un aumento de la importancia de la gestión de aguas pluviales, aunque actualmente se observa una falta de criterios técnicos, de normativas y de legislación con respecto a la gestión y reutilización de aguas pluviales. La elaboración de estas normativas requiere la coordinación y cooperación entre las administraciones competentes y expertos en la gestión de agua pluvial en el ámbito mediterráneo.

Fuentes:

“Tratamiento de las aguas pluviales” – J. T. de la Asociación Catalana de Amigos del Agua, 2010
Documento “El agua en la bioconstrucción de los edificios” – L’Aula de l’Aigua

Al igual que con la depuración de aguas grises, existen en el mercado multitud de fabricantes de equipos de gestión y almacenamiento de aguas pluviales. Los precios de los equipos, así como sus dimensiones son variados en función de las necesidades y tamaño del edificio o instalación.

A continuación, he recopilado algunos de los sistemas que existen en el mercado:

– Sistemas de aprovechamiento del agua de lluvia ESPA. –

La tecnología ESPA, con más de 20 años de experiencia pionera en Alemania, adelanta hoy lo que será un equipamiento básico en la vivienda sostenible de mañana. Con una gran facilidad de instalación, los equipos integrales ESPA permiten un considerable ahorro de agua potable, lo que redunda en beneficios tanto para la economía familiar como la preservación de un recurso ilimitado.

Podemos descargar el Catálogo Técnico-Comercial aquí.

– Sistema ROTHAGUA de la empresa ROTH. –

ROTH ha querido ofrecer la solución idónea para el creciente problema de las restricciones de agua de calidad, por ello ha lanzado al mercado los depósitos ROTHAGUA® Enterrado Twinbloc®, un innovador sistema de almacenamiento de agua pluvial para su posterior uso (riego de jardines, limpieza de vehículos, llenado de piscinas, etc.), siguiendo así con su política de desarrollo y sostenibilidad.

Descargar un completo Catálogo Comercial de Roth-Spain.

– GRAF-IBERICA

Desde hace más de 45 años, la empresa Otto Graf GmbH desarrolla soluciones eficientes y de alta calidad. En 1974 GRAF presentó por primera vez sistemas para la recogida y aprovechamiento de agua de lluvia convirtiéndose en pioneros en este sector. Con productos únicos en el mercado como los depósitos modulares Carat, GRAF es en la actualidad líder de ventas en sistemas de recuperación de agua de lluvia en Europa. Como pionero en el desarrollo de la tecnología de recuperación de agua de lluvia, GRAF siempre ha destacado por su continuo desarrollo de nuevas soluciones pensando en la eficiencia y la satisfacción del cliente. Actualmente GRAF es líder europeo en recuperación de agua de lluvia con más de 200 diseños y patentes registradas.

Podemos descargar Catálogos Técnico-Comerciales aquí.

– Marca ECOAIGUA, de la empresa Terrablava Medi Ambient S.L. –

ecoaigua® dimensiona el volumen del depósito de pluviales en función de los metros de cubierta del edificio, los metros de zona ajardinada y la pluviometría de la zona. De este modo, se consigue ajustar el volumen del depósito a las necesidades reales de cada proyecto, reduciendo al mínimo el consumo de agua potable para riego.

– Equipos ECOPLUVIA, de la empresa Depuradoras TOT AGUA S.L. –

El equipo de Ecopluvia se dimensiona en base al balance de necesidades de consuma y la aportación de aguas dependiendo de la pluviometría de la zona, de la capacidad de recogida según los metros cuadrados y del consumo que se haga del agua recuperada.

Podemos descargar el Catálogo Tècnico-Comercial aquí.

NORMATIVA ESTATAL:

REAL DECRETO 1620/2007, de 7 de diciembre, por el que se establece el régimen jurídico de la reutilización de las aguas depuradas, que establece las condiciones básicas para la reutilización de aguas depuradas, que modifica parcialmente el RDPH aprobado por RD 849/1986 en esta materia.



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